Pese a los rechazos que provocó por parte de muchos estudiantes españoles, la incorporación del Plan Bolonia suscrita en 1999 por 29 países, entre ellos España, ya no tiene marcha atrás completando su implantación en un 80%.
Desde el curso 2007-2008 se ha estado implantando poco a poco el nuevo sistema europeo al mismo tiempo que han ido desapareciendo las titulaciones de Licenciado, Diplomado, Arquitecto e Ingeniero. El 95% de las universidades de la Unión Europea ya están adaptadas a este plan donde están integradas unas 800 instituciones, según datos de la Asociación de la Universidad Europea.
Son muchos los que se escogen de hombros debido a la ignorancia hacia este asunto, pues la falta de información al respecto ha provocado el rechazo de muchos ante una inminente reforma educativa que podía afectar especialmente a los bolsillos.
Uno de los mayores miedos al respecto es la aparición de las llamadas becas para mba-préstamo. La mayoría de carreras pasan a ser de cuatro años y para completar la formación se deben cursar los másteres oficiales que ofertan las mismas universidades y donde los precios están entre los 1000 y los 6000 euros. Es por ello que muchos estudiantes deben solicitar estas becas-préstamo para poder especializarse con una maestría proyectos España y que deberán devolver cuando entren al mercado laboral y consigan el sueldo medio.
Pese a las discrepancias generadas, el plan Bolonia potencia las salidas profesionales de los universitarios, sobre todo de cara al mercado europeo. En España, se estructura la enseñanza superior con la aplicación de este plan en tres niveles: Grado, Máster y Doctorado. Los cambios producidos sustituyen las conocidas licenciaturas y diplomaturas por los títulos de Grado. Con este título, los estudiantes pueden seguir sus estudios de postgrado, máster o doctorado con el objetivo de homologar y unificar las titulaciones en el espacio común europeo.
Los másteres en España tienen una duración de uno o dos años, y pueden ser dos tipos, los profesionales, que preparan para una profesión específica y los de investigación, que preparan para el doctorado.
Ya son cada vez más los docentes y profesionales que están de acuerdo con que esta reforma supondrá más oportunidades y ventajas.
Hasta la llegada de este plan, España tenía un sistema universitario propio y diferente al resto de países europeos. Ni los másteres ni otro tipo de postgrados estaban dentro de las titulaciones. Por ello las mismas universidades junto a centros privados o de negocios, ofrecían estudios de postgrado no homologados por el Estado pero con el nombre de Títulos propios y que estaban muy bien considerados por empresas y el mercado laboral en general.
Con el nuevo sistema, tras obtener el Título Oficial de Grado, los estudiantes pueden ir un paso más allá y obtener el Título Oficial de Postgrado, esto es, un Máster Oficial o un Doctorado Oficial, lo que supone un reconocimiento en toda la Unión Europea.



