spacer.png, 0 kB
spacer.png, 0 kB spacer.png, 0 kB
Masters por Especialidades

Buscador de Master:

Alimentación
Auditoría y Asesoría
Banca y Finanzas
Calidad
Comercio Internacional
Comunicación
Derecho y Fiscal
Diseño y Creación
Especializados
Humanidades
Imagen y Sonido
Informática
Inmobiliaria
Logística y Comercio
Marketing
MBA Executive
MBA Full Time
MBA Internacional
MBA Postgrado
Medio Ambiente
Nuevas Tecnologías
Nutrición
Otros Master
Periodismo
Prevención
Psicología
Recursos Humanos
Riesgos Laborales
Salud y Medicina
Turismo
Urbanismo
¿Qué pasa con ellos? PDF Imprimir Enviar a un amigo
viernes, 26 de agosto de 2005
¿Están esperando los empleados a que mejores la moral del lugar de trabajo y dedicación? Estas son algunas maneras de implicarles mejor en el proceso. Cuando les decimos a los directivos, "El dólar está a tu lado," oímos con frecuencia, "Qué pasa con ellos? ¿ Pensaba que las personas estaban al mando de sus propias carreras profesionales y satisfacción del lugar de trabajo!" Los directivos se preguntan con frecuencia si el compromiso y la retención tienen que descansar por completo sobre sus hombros. Así es como un directivo lo explica:

Tus recordatorios y consejos acerca de cómo comprometer y retener a la gente son buenos. Pero me pregunto donde empieza y donde termina mi responsabilidad. Piensan que pueden leer el pensamiento. No siempre se lo que quieren y no estoy seguro de que sea el que tenga que preguntar. ¿Cómo puedo ayudarles a tomar el mando de su propia satisfacción?

Buena pregunta, y una que se hace con frecuencia. Estas son tres formas de trasladar algunas cargas de la satisfacción del lugar de trabajo y colocarlas directamente sobre los hombros de tus empleados.

Ayúdales a valorar

Completa este cuestionario y compáralo con tus informes directos. Después en encuentros cara a cara, habla sobre lo que cada uno de vosotros ha hecho o no ha hecho recientemente. Habla acerca de acciones que tu y ellos pudierais hacer para incrementar la satisfacción en el lugar de trabajo.

• He evaluado cuidadosamente y enumerado (en detalle) lo que me encanta del trabajo y lo que no. (Si o No)
• He mirado a mi última actuación y he identificado un paso que podía tomar para mejorar. (Si o No)
• He hablado con un compañero comprensivo (inteligente) acerca del trabajo y de lo que quiero de ello. (Si o No)
• He valuado claramente mi papel en un dilema o insatisfacción en el lugar de trabajo. (Si o No)
• He explorado y después enumerado todas mis opciones. (Si o No)
• He identificado lo que es posible y lo que no, dados la cultura, el liderazgo y las reglas de esta organización. (Si o No)
• He asumido un riesgo y hablado con personas que podrían ser capaces de ayudarme. (Si o No)
• He intentado algo nuevo. (Si o No)

Ayúdales a preguntar

Incontables empleados dicen que preferirían dejar sus trabajos más que pedir lo que quieren. ¿Qué pasaría si pudieras darles una guía práctica para preguntar? Quizás pudieran preguntarte más que abandonar cuando no consiguen lo que quieren y necesitan. Estos son algunos consejos para “preguntar” que puedes compartir con tus empleados:

• Considera a quien, cuando y como vas a preguntar. ¿Es el jefe el que tiene la clave de lo que pides? ¿Es el viernes por la tarde un buen momento para preguntar? ¿Es mejor preguntar en persona, por email o por teléfono?
• Identifica las barreras y piensa acerca de lo que “rodea al trabajo”. ¿Qué está en camino de conseguirse? Crea una lista de posibles maneras de traspasar esas barreras.
• Encuentra un WIIFT (What"s In It For Them?)*. No vayas a preguntar hasta que puedas pensar al menos en un beneficio para la petición de tu cedente. ¿Serás más productivo o estarás más comprometido si dice si? ¿Se beneficiarán los clientes o miembros del equipo? ¿Ahorrarás tiempo o dinero? Tu tienes la idea.

Un jefe les dijo a sus empleados lo que verdaderamente quería que le preguntaran, fuera lo que fuera lo que ellos querían. Prometió escuchar, considerar cuidadosamente sus peticiones y brainstorm las soluciones mejores posibles con ellos. Un empleado hizo justamente eso.

Mi trabajo en EKG había ido a menos y estaba pensando en dejar mi compañía. Decidí tomarle la palabra a mi jefe, y concerté una entrevista para hablar con él acerca de mi situación. Después de una charla de dos horas llegamos a un acuerdo que ha cambiado completamente mi perspectiva sobre el trabajo. Y eso lo hizo el WIFFT. Cuando expliqué como un cambio en mi papel podría beneficiar tanto a él como al equipo, pensó en ello, y lo hablamos; y después, estuvo de acuerdo. Estoy contento de preguntar.

Si fracasas en animar, muchas buenas personas fracasarán en preguntar. Simplemente seguirán adelante.

Ayúdales a trabajar en equipo

Hay un poder tremendo en hacer equipos. Ten en cuenta como podrías formar equipos de empleados para incrementar la satisfacción en el trabajo, el compromiso y la retención.

Cuando un directivo se dio cuenta de que su equipo de agentes de call center tenía un índice de rotación del 46%, en comparación con índice total de la compañía del 32%, decidió intentar hacer equipos. Organizó equipos de tres personas, les proporcionó recursos y les dio una oportunidad de trabajar juntos en sus propios temas de satisfacción en el lugar de trabajo. Mientras que el directivo se preocupaba de que terminaría como una sesión de “quejas”, se sorprendió de los resultados. Estas son cuatro historias que nos contó:

• Un equipo de tres representaba tres generaciones diferentes (edades 21, 31, 41). En sus reuniones, hablaban de cómo eran diferentes, se hacían sugerencias unos a otros, y mejoraban las relaciones y la comunicación a través de la diferencia de edades.

• Un equipo se reunió más de 15 veces durante los cuatro meses, tanto formal como informalmente. Inicialmente pasaron pasaron mucho tiempo descargando la rabia y quejándose, pero aprendieron a llevarlo a un nuevo nivel de resolución de problemas. Desarrollaron no solo una relación de trabajo, sino una amistad también. Usaban el tiempo para preparase unos a otros, y resolver problemas con los clientes y “coleccionar” desafíos.

• Un miembro del equipo lo utilizó para que la ayudaran a manejar su vida familiar. Ella estaba teniendo problemas para dirigir todas sus responsabilidades, usó al equipo como una tabla armónica, y fue capaz de ser más productiva y de controlar su tiempo mejor.

• Un equipo convenció a un miembro de que se quedara cuando quería dimitir. Le sugirieron que hablara con su jefe y que le pidiera un cambio en sus responsabilidades. Ese equipo salvó a un gran empleado para la organización.

En un mundo perfecto, los directivos y los empleados crearían conjuntamente una fuerza de trabajo productiva y comprometida. Tus empleados del mundo real puede que necesiten que les provoques a jugar su papel de forma poderosa. Usa estas ideas para capacitar y educar a tus empleados. (¡Úsalas para incrementar tu propia satisfacción también!).

* ¿Qué hay para ellos?

Beverly Kaye y Sharon Jordan-Evans
Fuente: Fast Company
www.fastcompany.com
Traducción: todomba.com
 
< Anterior   Siguiente >


spacer.png, 0 kB

Centros recomendados


Master MBA en España







Anuncios relacionados

spacer.png, 0 kB
spacer.png, 0 kB
spacer.png, 0 kB
spacer.png, 0 kB