Porque, a la hora de redactar el historial profesional, muchos candidatos ponen una mayor intensidad en ciertos puntos a los que sería mejor no darles tanto bombo, mientras que dejan para la posterior entrevista el entrar en cuestiones más directamente relacionadas con el puesto a desempeñar. Pero si el seleccionador no es consciente de dichas características, el anhelado encuentro personal puede no llegar a producirse nunca. Por eso, hay que tener muy claro qué hace que un currículo sea malo o bueno, siempre desde el punto de vista de los reclutadores de personal.
El mal currículo...
¿Cómo saber si el currículo que hemos realizado con todo nuestro esfuerzo se encuentra en esta categoría? Obviamente, si la mayor parte del documento pone su atención en detalles triviales, que no están directamente relacionados con el puesto que se oferta, no conseguiremos retener el interés del lector y seremos inmediatamente rechazados.
Tampoco es conveniente utilizar una plantilla que puedan copiar los otros aspirantes al puesto. En este caso nos referimos a las que facilitan algunos programas de ordenador y que, simplemente, requieren la incorporación de nuestros datos. Si no te queda más remedio que acudir a uno de estos modelos prefijados (que suelen ser bastante conocidos en los departamentos de recursos humanos) procura innovar y aportar alguna nota original, de tu propia cosecha. De esta forma conseguirás un factor diferenciador.
El diseño y formato también tienen una importancia decisiva en la elaboración de un mal currículo. A primera vista ofrecen el aspecto general de estar compuestos por grandes bloques de texto, lo que deja una impresión general de aburrimiento. Esta fórmula implica que se le da la misma importancia a los diferentes bloques de texto y, como consecuencia, la información más trivial aparece mezclada con los datos realmente importantes, que pueden quedar perdidos y no llegar a su destinatario.
El formato del texto suele tener un aspecto poco atrayente y la tipografía empleada es aburrida. La inexistencia de un estilo único y la abundancia de errores ortográficos suelen ser síntomas de que nos encontramos ante un currículo malo. Y todo ello le indicará al seleccionador que el candidato es una persona incompetente y perezosa, es decir, justo lo contrario de lo que busca para entrar a trabajar en su compañía. Si dejas esa pésima imagen en el seleccionador, será muy difícil que tengas una segunda oportunidad para entrar a trabajar en la compañía, porque será casi imposible que te recuperes de esa primera impresión que has dejado en el reclutador (a no ser que se jubile o sea sustituido por otra persona, en cuyo caso tendrás una segunda ocasión de enviar un currículo más apropiado).
...frente al buen currículo
Los currículos que conducen a posteriores entrevistas de selección son los considerados como buenos, ya que han alcanzado su principal objetivo: despertar el interés del seleccionador y mantenerte en el proceso. Estos documentos se caracterizan por destacar los puntos clave del candidato en relación al puesto, mientras que el resto de la información sirve para corroborar dichos puntos
El diseño de un currículo exitoso atrae inmediatamente la atención y te invita a introducirte en su lectura. Suelen tener dos páginas de longitud y hay que tener la habilidad de priorizar y ordenar de una forma lógica la información facilitada. Además, tiene que ir acompañado de una carta de presentación en la que se anuncie nuestro propósito (lograr el puesto ofertado) y nuestros puntos fuertes, sin duplicar los contenidos del currículo, para mantener el interés del seleccionador
En el apartado de experiencia profesional, hay que intentar que cada puesto desempeñado tenga una reseña, otorgando más importancia a los más recientes. Cada encabezamiento será breve y coherente, de tal forma que el lector sepa dónde comienza y dónde termina cada información. Las descripciones de cada puesto serán muy expresivas. Además, tienes que incluir la denominación del puesto desempeñado para que, además de su descripción, el seleccionador conozca el cargo que tenías. Aquí también puedes introducir los logros conseguidos en los diferentes puestos, corroborándolos con hechos, cifras y descripciones
Dentro de la sección de información personal, los buenos currículos reducen a la mínima expresión los detalles más rutinarios, para ahorrar el mayor espacio posible para otros datos más relevantes. Si tienes que sacrificar datos, tu dirección no es lo más importante para el seleccionador, porque si quiere contactar contigo tendrá tu número de teléfono y tu correo electrónico. Las referencias sólo tienen que incluirse en el caso de que sean necesarias y las aficiones tendrán cabida cuando sirvan para realzar tu candidatura.
Fuente: MERCADO DE TRABAJO
| < Prev | Próximo > |
|---|




A distancia
Presencial 







