
El Outsourcing o externalización de servicios se ha convertido en un sistema eficaz de gestión de costes, que cada vez más empresas están aplicando en sus procesos y áreas de gestión. A continuación, referimos los diez puntos clave para poner en marcha un plan de extenalización de servicios y que pueden ayudar a mejorar el resultado final.
1 – Preguntarse si se está en condiciones de externalizar y analizar los posibles riesgos que puedan afectar al núcleo principal del negocio. Se realizará una planificación para retener a los profesionales altamente cualificados.
2 – Definir los objetivos en términos económicos, de negocio y tecnológicos.
3 – Crear una plataforma de licitación en la que los mejores proveedores compitan, realizando un análisis de sus capacidades, niveles de servicio ofertados y costes.
4 – No se facilitarán nunca los propios costes, dejando al proveedor que oferte el precio y servicios que cree beneficiosos para nuestra compañía.
5 – No olvidar los costes que se retiene, tras la externalización, sus causas y su posible evolución. Además de los cargos del proveedor, se deberá tener en cuenta, los costes de la gestión y los producidos por la deficiente prestación del servicio.
6 – Analizar con detalle las necesidades futuras, ya que podría suceder que la provisión externalizada no fuera capaz en el futuro de estar a la altura de las nuevas oportunidades que surjan en el negocio.
7 – Seleccionar con detenimiento al proveedor ideal y analizar la conveniencia de incluir cláusulas de rescisión.
8 – Confeccionar un contrato lo más flexible posible, que cubra los posibles riesgos. Crear mecanismos de control antes del comienzo y prestar atención a la definición de acuerdos en el ámbito de servicio, penalizaciones y bonificaciones.
9 – Dedicar personal a gestionar la relación contractual y supervisar la prestación de servicios, trazando un plan que establezca tareas y responsabilidades.
10 – Evaluar la conveniencia de aplicar o no la externalización de servicios.
Redacción de Arearh.com
www.arearh.com