
Las escuelas de negocios están rehaciendo sus curriculums con proyectos que obliguen a los estudiantes a llevar los conceptos de clase al mundo real.
Scott Miller, un alumno reciente de la University of Southern California, Marshall School of Business, ha creado el tipo de impacto que no muchos de los alumnos de las escuelas de negocios tienen. El año pasado, él fue uno de los dos estudiantes que asistió al comité de innovación de currículo de la escuela. Como vice-presidente de asuntos estudiantiles para la administración de Marshall, fue el encargado de traer una perspectiva estudiantil a las reuniones con los administradores, ejecutivos de la industria, y profesores.
El resultado: casi la total revisión del curriculum de Marshall curriculum, para que se haga efectivo cuando las clases se reanuden a finales de agosto. Simboliza los cambios de curriculum que las escuelas de negocios están implementando, con la esperanza de hacer sus programas más efectivos competitivos en un entorno muy hermético.
PERDER RELEVANCIA. "En Marshall, la investigación de la facultad no estaba llevándose a clase," dice Miller. "Los estudiantes tenían preocupaciones de si seríamos capaces de aplicar lo que estábamos aprendiendo en clase cuando saliéramos."
Gracias a trabajar para él así como para el nuevo decano Yash Gupta y una fuerza de trabajo de las partes interesadas, Miller dice que los estudiantes entrantes no pueden evitar el conseguir una educación mejor y más integrada de la que ellos tuvieron. Miller espera que el curriculum logrará el importante objetivo de solucionar la separación entre los cursos individuales a la vez que da a los estudiantes los beneficios de la investigación en curso de los profesores.
La sensación parece que no es única a Marshall. Aunque elijan defender su sistema actual o proclamen cambios en un nuevo curriculum, los decanos y los directores de programa de los programas MBA más importantes de los Estados Unidos, se han sentido recientemente obligados a responder a acusaciones de los estudiantes, profesores, y encargados de contratación, que dicen que el título está perdiendo su relevancia para los negocios.
TODO EL MUNDO LO ESTÁ HACIENDO. Parte de esa discusión fue provocada por un controvertido artículo que Warren Bennis y James O"Toole escribieron recientemente en Harvard Business Review. Se argumentaba que las escuelas de negocios invertían demasiado tiempo en la investigación académica y deberían empezar a centrarse en las necesidades reales del mundo corporativo.
De las más o menos 40 instituciones con las que habló en las últimas semanas BusinessWeek Online, alrededor de dos docenas dicen que han respondido a esas críticas con al menos una nueva iniciativa dirigida a hacer sus curriculums más relevantes a los encargados de contratar. Algunas escuelas mencionan nuevas ofertas en liderazgo y la resolución de problemas complejos, mientras que otras como Marshall han decidido descartar su antiguo sistema totalmente, tomando el menos transitado (y mucho más arriesgado) camino de la innovación.
Las escuelas tienen una buena razón para trabajar horas extra para defender su cada vez más vulnerable cuota de mercado. Las solicitudes para los programas MBA de más nivel han caído casi un 30% desde 1998. También ha ocurrido un extendido cambio de guardia. Al menos site de las escuelas importantes tuvieron un volumen de negocios muy importante en liderazgo desde comienzos de 2005, que incluye Harvard Business School, Yale School of Management, y la Darden School of Business, de la Universidad de Virginia. Al menos tres escuelas de segundo rango están haciendo lo mismo.
UN SISTEMA NO LO HARÁ. Nadie parece cuestionar si las escuelas importantes enseñan los aspectos prácticos del negocio. Pero también hay llamadas para estudiantes, para que se preparen a abordar más asuntos y problemas.
Michael Riegel, un encargado de contratar de IBM en Research Triangle Park, ha contratado personas de muchos programas MBA para puestos importantes. "Doy por sentado que los estudiantes tendrán las habilidades básicas"
Los MBA también necesitan fuertes valores y habilidades para la comunicación, y quizás más importante, la habilidad para formular e implementar un plan estratégico. "Las escuelas necesitan más ejemplos de resolución de problemas complejos," dice Riegel. "Nunca he visto un problema donde un sistema de reglas surtiera efecto."
LA INVESTIGACIÓN MÁS MODERNA. Realmente, los directivos de hoy en día deben entender los sistemas de reglas cada vez más complejos, y que trascienden a las áreas tradicionales. Para tratar esta realidad, Marshall, junto con Gupta, ha establecido lo que pudiera ser la revisión más intensiva de cualquier escuela. "Es una transformación total de la experiencia, no solo curriculum," dice Gupta.
En lugar de un diseño de curriculum básico, los primeros cuatro trimestres de Marshall se dividirán por tema, con un grupo de la facultad dirigiendo cada uno de ellos. El primero transmitirá el "lenguaje del negocio"; el segundo se ocupará de "entender al dinero, a los clientes y a los empleados"; el tercero de "dirigir e integrar operaciones"; y por último, en el trimestre cuatro, "conseguir una perspectiva global". Cada pieza encajará dentro del tema del trimestre, un intento de integrar sistemas múltiples para resolver problemas de negocio globales.
En el año dos, los alumnos estudiarán dentro de uno o más de los 11 centros de investigación de Marshall. Relacionado con la concentración de los estudiantes, los centros son organizaciones fundadas con independencia, diseñados para establecer una conexión entre la investigación de la facultad, las necesidades y la realidad de la industria, y la enseñanza en clase. Se han diseñado para proporcionar a los estudiantes de segundo año un contacto con la investigación más moderna que mejorará sus estudios y les reforzará con las habilidades más actualizadas en su campo de elección.
ESCULPIENDO LÍDERES. Otros programas han cambiado su oferta de cursos básicos para incluir lecciones de liderazgo y enfoques más integrados en los problemas de los negocios. Este año el Mendoza College of Business, de Notre Dame, en South Bend, exigirá a sus estudiantes completar un nuevo curso en resolución de problemas. Es impartido al final para mostrar a los estudiantes como usar las habilidades recién adquiridas para situaciones difíciles, que se encuentran típicamente en industrias como la asesoría de management.
"Ser mejor implica aprender haciendo", dice Steve Jones, decano de la University of North Carolina at Chapel Hill, con la Kenan-Flagler Business School. Es por eso que esta universidad desarrolló recientemente el Kenan Leadership Institute. La iniciativa obligatoria incluye proyectos de asesoría en clase con compañías locales y un feedback sistemático de un profesor de liderazgo, así como discusiones en pequeños grupos, talleres de trabajo, y actividades de networking; todo ello dirigido a transformar a los estudiantes en líderes activos.
Mientras que UNC y Notre Dame han hecho añadidos a su tarea básica, la Merage School of Business, de la Universidad de California-Irvine, ha establecido cambios casi tan radicales como los de Marshall. En lo más alto a la hora de modernizar todos sus cursos básicos de primer año, Irvine ha convertido el segundo año en una experiencia más práctica, durante la cual los estudiantes pueden explorar su propio potencial para la innovación.
LOS DIRECTORES GENERALES QUIEREN AYUDAR. En el segundo y tercer trimestre, un nuevo curso de aprendizaje basado en la experiencia, toma un formato similar al modelo de proyecto de asesoría de muchas escuelas. Los estudiantes trabajan en equipos para resolver un problema definido en términos generales, y que ha sido solicitado por socios corporativos de Irving. Por ejemplo, los estudiantes a una compañía que fabrica juguetes como Mattel, a dirigir el desarrollo de un nuevo producto en un momento en el que la población de América está envejeciendo y los mercados más propicios están en el exterior.
Pero Irvine exigirá que los estudiantes lleven su análisis de negocio un paso más allá. El último trimestre se centrará en un proyecto final que intentará abordar los desafíos inminentes de la compañía. Los estudiantes emprenderán una valoración amplia de la industria para formular recomendaciones para estrategias de largo alcance.
"Los Directores Generales nos dicen que están tan centrados en la actuación a corto plazo que sería una ayuda el pensar en esos temas de más largo plazo", dice Vijay Gurbaxani, profesor de tecnologías de la información y decano asociado de programa MBA de Irving. "También ayudará a los estudiantes a imaginarse la naturaleza multifuncional de los desafíos directivos a los que se enfrentan los ejecutivos senior".
FACTOR DE INNOVACIÓN. "¿Cómo funcionará el nuevo curriculum?" se pregunta Gupta de USC. "Sólo el tiempo lo dirá". Todo el mundo espera que las discusiones de mesa redonda del decano con encargados de contratación, profesores, y estudiantes como Millar, contribuirán a un cambio efectivo. Porque, como los líderes que ellos estudian y emulan, los decanos y la facultad deben dar respuesta tanto a sus accionistas (los estudiantes) como a sus clientes (los encargados de contratar).
en el entorno competitivo de las escuelas de negocios de hoy en día, donde las solicitudes son las acciones, la innovación debe ser el factor determinante para que las acciones suban o bajen.
Jeffrey Gangemi
Fuente: BusinessWeek
www.businessweek.com
Traducción: todomba.com