
El Master of Business Administration -MBA- es el programa de postgrado por excelencia. Su reputación cotiza al alza y es en algunos casos requisito indispensable para que un candidato acceda a determinados puestos en la empresa. En estas páginas le explicamos las razones de su éxito y le ofrecemos los mejores consejos para elegir el más acertado.
Desde las universidades americanas, el MBA llegó directamente a Europa, haciendo su primera escala en Gran Bretaña, desde donde se extendió al resto del mundo. En España fueron fundamentalmente las escuelas de negocios las que se preocuparon por incluir en su oferta este programa de postgrado aunque, actualmente, no hay escuela que se precie, ni universidad, que no lo imparta. Su oferta, por tanto, es muy amplia y la demanda del Master of Business Administration no ha dejado de crecer, convirtiéndolo en el postgrado que más estudiantes cursan en el mundo.
Su éxito se debe a que sus contenidos generalistas proporcionan unos sólidos conocimientos y habilidades con una visión integradora del funcionamiento de la empresa. Actualmente desarrollan su contenido al principio del programa, que incluye materias como dirección estratégica, financiera y marketing, dirección de operaciones y tecnología, economía general, habilidades directivas y de comunicación o RR.HH. entre otras, para depués aplicarlas en clases prácticas. Una vez completada esta parte, algunas escuelas ofrecen al estudiante la posibilidad de acceder a materias optativas de especialización, con el propósito de que pueda completar sus conocimientos dirigidos a sus intereses individuales.
El MBA también se caracteriza por emplear unas herramientas metodológicas muy activas con el fin de reforzar y potenciar las habilidades y aptitudes. En líneas generales se pretende que el alumno se enfrente con una realidad supuesta para que sea capaz de descubrir por sí mismo su reacción ante determinadas situaciones y su capacidad resolutiva. Entre las herramientas más empleadas destaca el método del caso, que consiste en plantear situaciones empresariales, reales o imaginarias, sobre las que el estudiante deberá tomar decisiones.
El trabajo en equipo es otro de los métodos con gran protagonismo en los MBA. Su objetivo es desarrollar y favorecer las habilidades propias de los grupos de trabajo - comunicación, argumentación, análisis, concreción, exposición de las decisiones...-. A través del «role playing» -otro de los métodos empleados- cada alumno debe preparar y desempeñar distintos papeles en la resolución de casos, especialmente en los dedicados a temas de negociación.
El MBA proporciona excelentes posibilidades de cara al mundo laboral. Por un lado, a los universitarios les dota de una visión práctica y muy cercana a la empresa y, a los profesionales en activo, les actualiza conocimientos y profundiza en determinadas áreas y habilidades. Pensando en los diferentes perfiles de alumnos, este programa de postgrado se estructura bajo diversas fórmulas. La primera de ellas es la ya conocida como «full time», que es el modelo clásico de MBA y se realiza a tiempo completo, por lo que está especialmente indicado para recién licenciados que aún no están trabajando. Tradicionalmente tiene una duración de dos años académicos, aunque el sector formativo también ofrece actualmente la posibilidad de realizarlo en un año. Es el caso del MBA que imparte el Instituto de Postgrado de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid que, con una duración de un año, es un programa adecuado para aquellos que, recien terminados sus estudios universitarios, no cuentan con una experiencia profesional previa o es muy limitada. «Los titulados en este programa -apunta Cecilio Moral, director de este Instituto- están preparados para asumir con eficacia puestos directivos en la empresa, preferentemente en las áreas de dirección general, comercial y económico-financiero y, en función de la procedencia académica, en las áreas jurídica, de RR.HH. o de producción. No obstante, una de las características propias de este programa es que muchos de sus alumnos optan, a corto o medio plazo, por acometer su propio proyecto de creación de empresas gracias a los conocimientos que han adquirido».
Prácticas en empresas
La Escuela Europea de Negocios -EEN- imparte un MBA de 1.310 horas, de las que 400 corresponden a formación en empresas, ya que en esta escuela consideran que es muy importante poner en práctica los conocimientos y habilidades aprendidas. Al alumno se le asigna un tutor por parte de la empresa y otro por parte de la EEN, se detallan en un documento las actividades a desarrollar dentro de la empresa y se le propone la realización de un proyecto fin de master. Esta escuela colabora con compañías como Hay Selección, El Corte Inglés, VIPS, Human Development, Salesland...-».
Los programas «part time», sin embargo, están diseñados para aquellas personas interesadas en compaginar el master con un trabajo. Las clases se imparten, por lo general, en horario de tarde y durante los fines de semana.
Un tercer modelo de MBA es el «executive», dirigido fundamentalmente a directivos y a profesionales con puestos de responsabilidad dentro de la organización empresarial. En el IESE, por ejemplo, los alumnos del «executive MBA» tienen una edad media de 33 años y se les exige un mínimo de cinco años de experiencia profesional, aunque la mayoría tiene más de siete años. Con esta experiencia, ¿qué puede esperar un profesional de este programa? «Fundamentalmente ganar en seguridad, sobre todo en aquellas áreas de la dirección general en las que aún no ha desarrollado sus capacidades -apunta Juan Antonio Galán, director asociado del Iese Madrid-. Son alumnos que tienen gran madurez profesional y su carrera definida, pero necesitan realizar este programa para dar el impluso definitivo a sus trayectorias». Este MBA dura dos años y se imparte los viernes por la tarde y los fines de semana y cuenta, además, con cinco semanas intensivas por cada año académico -una de ellas se realiza en la business school de Michigan-.
Alumnos directivos
En un siguiente escalón, el Iese imparte el Global Executive MBA. Los alumnos ocupan puestos directivos -fundamentalmente en multinacionales-, tienen una edad media de 36 años y una experiencia de diez años en el mundo empresarial. «Se desarrolla en siete módulos presenciales e intensivos de dos semanas cada uno. Entre módulo y módulo distan dos meses en los que los alumnos siguen trabajando en el master a través de una plataforma virtual que facilita la continuidad del trabajo en equipo, los foros de discusión... «Este MBA -prosigue Juan Antonio Galán- consigue reforzar la carrera profesional de los directivos, aportándoles esta titulación un grado mayor. Una de las características de este master es que sólo el 10% de los alumnos es español, el resto procede de diversas nacionalidades, lo que enrique notablemente el programa».
En esta tendencia hacia la internacionalización, la Escuela de Alta Dirección y Administración -EADA- cuenta en su oferta con el International MBA, que tiene el módulo «international week», en el que más de veinte profesionales y profesores de escuelas de negocios de Europa y EE.UU. ofrecen diferentes seminarios y conferencias. En el caso de EADA, algunas de estas sesiones tienen lugar en su centro residencial de Collbató -Barcelona-, donde se desarrollan actividades de «outdoor training» y talleres de habilidades directivas. En ellos, un grupo de profesores y observadores ayuda a los alumnos a reaccionar positivamente ante situaciones cotidianas de la vida empresarial: negociaciones difíciles, entrevistas comprometidas, presentaciones en público y sesiones de «brainstorming». Durante el programa, los alumnos desarrollan un proyecto de negocios exhaustivo que incluye un plan de marketing, un plan de negocios y un proyecto de negocios corporativo. Este programa «full time», de un año de duración, ofrece la opción castellano e inglés.
Controlar la calidad
La variedad y posibilidades de los MBA es muy amplia y cada candidato a realizarlo deberá analizar cuál es su situación de partida para determinar hasta dónde quiere llegar. Antes de decidir un programa y un centro, es conveniente saber que el sector ha querido buscar su propia regulación y se han creado organismos como la Asociación Española de Representantes de Escuelas de Dirección de Empresas -AEEDE- fundada en 1989 para promover y dar respuesta corporativa a las crecientes exigencias de calidad y servicio en la formación de postgrado. A ella pertenecen la Universidad Comercial de Deusto, la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, ESIC, EADA, ESTE, EAE, EOI, ESADE, IE, IESE y el Instituto Internacional San Telmo. No obstante, el sector formativo cuenta con numerosas escuelas e, incluso, universidades, que imparten cursos MBA de gran rigor y calidad.
En cada una de las escuelas, el candidato encontrará el asesoramiento adecuado por parte de profesionales expertos en la materia que le indicarán cuál es el mejor programa en función de cada aspiración profesional. «El sector formativo es cada vez más transparente y ofrece al candidato toda la información que precise -afirma Santiago Iñiguez, director de relaciones externas del IE-. También puede obtener datos a través de la prensa, por guías especializadas, a través de Internet, antiguos alumnos, por el boca oído... Lo cierto es que elegir un master conlleva una importante inversión económica -que puede oscilar desde los 9.000 a los 76.000 euros- lo que supone que debe ser una decisión muy estudiada que puede llevar de uno a dos años tomarla». En el IE cuentan con importantes ayudas a la financiación como son, por ejemplo, el acceso a créditos preferenciales, créditos de honor -con unos tipos de interés muy bajos- y un completo programa de becas para atraer a aquellos estudiantes con menores recursos económicos, pero con grandes méritos. «Es una forma de permitir y fomentar también la participación de estudiantes de otras nacionalidades, lo que supone un gran enriquecimiento para un MBA», apunta Iñiguez.
No obstante, además de tener en cuenta las materias que incluye el MBA, la duración de los programas, si es «full time» o «part time», si cuenta con prácticas o no, es muy importante que se informe sobre el personal docente que lo imparte ya que, en muchos casos, depende de ellos y de su procedencia, el éxito del MBA. En Esade, Alfred Vernis, director de desarrollo del profesorado, apunta que en esta escuela de negocios existen tres perfiles docentes. «El profesor clásico, que trabaja a tiempo completo, es muy académico, lee mucho e investiga para estar al día en todos los avances del management; el profesor que es además directivo de empresa, que ofrece una visión práctica de todo lo que ha explicado el profesor clásico, pero con un enfoque muy directo al mundo empresarial. Estos dos profesionales diseñan conjuntamente la asignatura para ofrecer la mayor calidad en los contenidos. Por último -prosigue Vernis-, la materia se completa con la aportación de profesores visitantes procedentes de universidades latinoamericanas o europeas, que ofrecen una visión práctica y comparativa de cómo es el mundo de la empresa en otros países».
Con toda la información necesaria en la mano, el aspirante a un MBA no debe olvidar que tiene que presentar su solicitud con meses de antelación, sobre todo en escuelas de gran prestigio, debido a que los requisitos de admisión son muy rigurosos. Los procesos de admisión tienen como objetivo analizar exhaustivamente cada candidatura para seleccionar a los mejores estudiantes; es decir, a aquellos que son capaces de enriquecer las discusiones en clase, animar la vida del campus y reflejar, en su futuro progreso profesional, la reputación de excelencia académica de cada institución. La gran parte de las escuelas selecciona perfiles con potencial directivo, flexibilidad y actitud de liderazgo, además de responsabilidad y habilidades de comunicación. No obstante, cada centro establece sus requisitos, pero en la mayoría de los casos suponen que el candidato adjunte una determinada documentación -titulaciones, cartas de recomendación...-, supere determinadas pruebas -tipo test, entrevistas personales, en grupo...- y la formalización de la matrícula.
Fuente: ABC Nuevo Trabajo