
M. ASENJO
Los centros privados confían en que la reforma del posgrado sirva para su fortalecimiento porque «la nueva normativa afecta sobre todo a la Universidad»
M. ASENJO
Los centros privados confían en que la reforma del posgrado sirva para su fortalecimiento porque «la nueva normativa afecta sobre todo a la Universidad»
MADRID. La reestructuración de los estudios ante la implantación del Espacio Único Europeo de Enseñanza Superior otorgará carácter oficial a los máster, que en este momento son títulos propios de las Universidades o de las Escuelas privadas que los imparten. La Declaración de Bolonia, suscrita por más de 30 países, cambia todo el sistema universitario, de modo que habrá dos escalones, el grado y el posgrado. El primero tendrá tres o cuatro años de duración, otorgará una formación generalista, capacitará para el mercado laboral y se saldará con el título de Licenciado, Ingeniero o Arquitecto. El segundo será un tramo de especialización o de preparación a la docencia e investigación, que conducirá al Doctorado y se rubricará con el título de Máster y/o Doctor. La gran novedad del posgrado está en que el Máster, impartido ahora como título propio (no oficial) por las Universidades o como titulación privada por otras instituciones, se convierte en un título oficial. España es uno de los pocos países desarrollados en los que el máster no es oficial. Sin embargo, las Escuelas de Negocios aseguran que se rigen por «sistemas internacionales de autorregulación y se someten permanentemente a la evaluación del mercado».
Competir en calidad
La regulación del nivel de posgrado es, como la mayoría de los diferentes aspectos de la reestructuración universitaria, todavía un proyecto en fase de debate. Con todo, la adaptación de las enseñanzas para competir en Europa con garantías de éxito ha suscitado cierta inquietud entre las instituciciones que imparten máster. La incertidumbre es menor entre las Escuelas de Negocios, que ofrecen programas de Administración de Empresas, los conocidos como MBA.
Recogemos la opinión de los responsables de diferentes Escuelas de Negocios sobre los eventuales efectos de la reforma del posgrado en sus centros.
Instituto de Empresa (IE). «La existencia de una oferta de máster oficial será compatible con la oferta de títulos propios», señala José María de Areilza Carvajal, vicedecano del área jurídica del IE, quien advierte que el proyecto de decreto contiene «una reforma dentro de la Universidad para promover la calidad y la competencia» en el marco europeo y un apoyo para las Escuelas de Negocios, antes que una amenaza. En cuanto a los programas impartidos por el IE, asegura que están autorregulados por sistemas internacionales y evaluados por el mercado. Resalta también De Areilza que «la denominación de máster no va a ser privativa de la Universidad», porque sería «ponerle puertas al campo». Sobre el futuro de los centros que imparten máster o programas de posgrado, el vicedecano asegura que el nuevo modelo ofrece la oportunidad de competir y que será la calidad la que marque el futuro.
IESE. «Esta nueva reglamentación refrenda el carácter universitario del IESE, que desde su creación es un Centro de posgrado de la Universidad de Navarra», señala el director asociado del IESE en Madrid, Juan Antonio Galán. «De hecho, desde hace muchos años el IESE es de las pocas Escuelas europeas, equiparable en su programa MBA a las prestigiosas Business Schools americanas, con las que mantiene programas de intercambio», concluye. Sobre la reforma de los máster, la vicerrectora de Investigación y Tercer Ciclo de la Universidad de Navarra, María Pilar Fernández Otero, añade que la reforma de los máster es «coherente» con los cambios en el pregrado, ya que en la nueva regulación, «los máster son concebidos como un verdadero posgrado». Ante la posibilidad de que los títulos oficiales convivan con otros sin este rango opina que «en ambos casos, será el prestigio del centro y de los estudios lo que determine su demanda».
ESIC. «Creo que la reforma de los estudios de posgrado y la creación del título oficial de máster no nos va a afectar a los MBA por el número de programas, por su oferta y por su cercanía con el mercado laboral, a la empresa», comenta Carlo Cutropía, director adjunto a la Dirección General de ESIC. «Para empezar -continúa- hay un poco de barullo en lo que se refiere a la definción de las carreras de grado, ya que no se sabe si van a durar tres o cuatro años». Además, asegura que existe «una enorme confusión sobre el término máster y el calificativo profesional» e insiste en que «hay que dejar claro qué entendemos por MBA y por Máster Académico que dispone al Doctorado». Cutropía advierte que las pequeñas escuelas «lo tienen más difícil, por no decir imposible».
Escuela Europea de Negocios. «Parece que el legislador no ha pensado en las escuelas privadas al crear un máster oficial que tendrá precio público, es decir, subvencionado», señala Aitor López-Davalillo, director de la institución. «Pero, al final, esto es un espejismo porque la Administración se ha cargado el término máster en sentido práctico y las Escuelas de Negocios que imparten MBA continuarán y sus titulados tendrán un hueco en el mercado. Pero, ¿que pasará con las pequeñas? «Tendrán problemas y, por esta razón, deben ser las grandes las que hagan presión para que las cosas queden claras y nadie salga perjudicado», concluye López-Davalillo.
Aliter. «Nosotros entendemos que es una regularización necesaria para homologarnos a Europa. Las Escuelas de Negocios tenemos nuestro propio nicho de mercado y una estrecha relación con la empresa. Aportamos una formación vinculada con el ámbito práctico, porque las Escuelas de Negocios son la antesala del mundo laboral y cubren las lagunas que es incapaz de llenar la Universidad pública», comenta el director general, Martín Hernández-Palacios, quien entiende que la normativa en proceso de debate se refiere «al ámbito de la Universidad pública». Sobre los efectos de la futura legislación en las Escuelas de Negocios, Hernández-Palacios señala que siempre existe el riesgo de que sufran sus efectos negativos, pero duda de que eso se produzca.
Tracor IEDE. «El máster «Bolonio» no cumple los requisitos del MBA». Con estas palabras resume su opinión sobre el proyecto de posgrado el presidente, José Antonio Puente, al tiempo que llama la atención sobre la incógnita de qué tipo de titulación se va a pedir al profesor que lo imparta, porque «si es doctor impartirá un máster demasiado académico, sin prácticas de los negocios». Asegura, además, que si el modelo va a obligar a las escuelas de negocios, «les quitará el genuino valor de las Business Schools».
Idecesem. «En principio, el proyecto es positivo, aunque hasta que no se apruebe el decreto no podemos saber hasta qué punto nos afectará», dice Virginia Capseta. «Nuestro prestigio y calidad estará siempre ahí, pero habrá que estar alerta».
«Regularizar la dispersión de los cursos de Posgrado universitarios»
La reforma de los estudios de Posgrado pretende no sólo adecuar el sistema universitario a las exigencias de la convergencia europea, sino también poner orden en los máster y cursos de especialización de las Universidades. «Pensamos -asegura Amalia Caballero, vicerrectora de estudios de la Universidad Autónoma de Madrid-que el decreto puede ser positivo para regularizar la dispersión que existe en este tipo de estudios». La vicerrectora espera que algunos de los títulos propios actuales «puedan trasnformarse en máster oficiales». El proyecto es objeto de un profundo debate en los campus. «Nos gustaría -advierte Amalia Caballero- que el Ministerio tuviera en cuénta nuestras alegaciones y las incluyera en el texto final». La integración de los máster en el católogo oficial supone que estos estudios estarán sometidos al régimen de precios púbicos y que el profesorado que los imparta no recibirá una remuneración específica, ya que el Posgrado formará parte de su dedicación docente. El Posgrado constituye el segundo nivel de la estructura cíclica de los estudios universitarios. Tendrá dos partes bien definidas.La primera estará integrada por una formación académcia avanzada y la segunda se orientará hacia el doctorado o hacia la especialización profesional.