
Una historia del programa MBA y su creciente importancia, de “¿Cuál MBA? de Economist Intelligence Unit
El MBA apareció en los Estados Unidos a comienzos del siglo 20, se creó a partir de los cursos de contabilidad y de teneduría de libros introducidos cuando el país perdió su imagen fronteriza y comenzó a industrializarse. Fue ideado sobre el programa académico americano de postgrado y la mayoría de los estudiantes se matricularon inmediatamente después de conseguir un título primario. Este modelo fue aceptado rápidamente y se difundió rápidamente.
Medio siglo después, los programas MBA fueron atacados, ya que se decía que carecían de rigor académico y tenían poca relevancia en temas de negocios. Dos informes de 1959, que calificaban a la educación administrativa americana como poco más que universidades vocacionales llenas de estudiantes de segunda categoría a los que enseñaban profesores también de segunda categoría, que no entendían sus respectivos campos, hacían poca investigación y no tenían contacto con la realidad de los negocios.
Las escuelas de negocios respondieron con rapidez, elevando tanto los estándares de admisión como de enseñanza y estableciendo el ahora bien conocido énfasis americano en la investigación académica. El efecto global fue la creación del modelo MBA americano clásico: un primer año de tareas básicas requeridas para proporcionar una base en los principios de la administración y un segundo año de optativas que permiten la especialización o un estudio más profundo.
Al mismo tiempo, el interés en la educación de la dirección estaba creciendo en Europa, especialmente en el Reino Unido, que estaba buscando el antídoto a su declive industrial y económico relativo a sus principales socios en el comercio mundial. Las escuelas de negocios, establecidas como “centros de excelencia” y modeladas muy de cerca a las escuelas americanas, particularmente Harvard, fueron creadas dentro de las universidades de Londres y de Manchester. El resultado no fue recibido con entusiasmo. Hacía tiempo que se argumentaba que el Reino Unido estaba equivocado al copiar un sistema que por entonces era bastante nuevo, y era en sí mismo una respuesta a los problemas particularmente americanos. La insistencia en un régimen académico significaba que las escuelas de negocios podían ignorar la contribución que los negocios en si mismos podían hacer. Esta división de opinión entre académicos y escuelas de negocios basadas en la industria continúa hoy en día.
No todas las escuelas e instituciones de Europa copiaron el modelo americano. IMD, INSEAD, Henley y Ashridge empezaron todas ellas con grupos de compañías que proporcionaban la formación en administración. En Francia, las cámaras de comercio locales y regionales jugaron un papel importante al crear y apoyar las escuelas de negocios.
A principios de los 90 se dieron cambios en cuanto al curriculum del MBA y el diseño del programa, particularmente en Norte América. Fueron una respuesta a las críticas de las empresas y de la industria, para presionar a los informes de los medios de comunicación que se hacían eco de esas críticas, y hasta cierto punto del crecimiento en los medios de comunicación de rankings con los programas MBA y de las escuelas de negocios. Esta vez las críticas se centraron en una supuesta ausencia de relevancia a los negocios modernos. El MBA se decía que era demasiado académico, demasiado teórico y alejado de la práctica de los negocios en la vida real. Los graduados MBA eran criticados por adoptar un enfoque analítico y cuantitativo a temas de negocios cuando las compañías necesitaban directivos con habilidades más amplias, como el liderazgo. Los miembros de la facultad se decía que tenían falta de experiencia en los negocios y que estaban más interesados en la investigación que en dar soluciones de negocios.
Otros factores también estaban dirigiendo el cambio. La contratación de graduados MBA por asesores de dirección y servicios financieros estaba en declive, así que había una necesidad de desarrollar otros mercados de trabajo. La globalización de los negocios estaba haciendo parecer a muchos de los programas MBA de Estados Unidos (donde las escuelas de negocios estaban muy ocupadas satisfaciendo una gran demanda doméstica) como de miras estrechas. Las escuelas americanas estaban también haciendo frente a una creciente competencia de sus homólogos europeos, que, debido a la naturaleza industrial de la sociedad europea y la cercanía de la mayoría de las escuelas a la industria, estaban listas para escuchar algunas críticas.
Los cambios que las escuelas de negocios hicieron en sus programas MBA implicaban tres elementos principales:
• la introducción de formación en habilidades como liderazgo, ética y habilidades interpersonales;
• un creciente énfasis en lo internacional con un tema omnipresente en todos los cursos MBA;
• un reconocimiento de que los programas MBA deberían ser prácticos e integrar varias funciones directivas.
Ahora, en el siglo 21, hay signos que el MBA está sufriendo un cambio de nuevo con un énfasis creciente en liderazgo, ética en los negocios y moralidad.
Fuente: Economist.com
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Fuente: todomba.com