
Los idiomas y la formación de posgrado son dos requisitos muy frecuentes en las ofertas de empleo cualificado. El 35% de ellas valora los conocimientos de idiomas, sobre todo de inglés, que se ha convertido en llave maestra para desenvolverse en el mundo laboral. Los programas de posgrado, por su parte, dan un empujón a la carrera profesional de los veteranos y facilitan el ingreso en el mercado de trabajo de los recién titulados.
Martín Herrero
Desde hace dos años, el porcentaje de ofertas de empleo cualificado que valora los conocimientos de idiomas se ha estabilizado en el 35% del total. Se trata de un porcentaje nada desdeñable que tenderá a crecer en el futuro más próximo. Sin embargo, la mayor parte de estas ofertas, el 66,8%, solicita inglés. Así lo desvela el Informe Infoempleo 2003, donde Círculo de Progreso analiza 137.774 ofertas de trabajo que se publicaron en la prensa española y en Infoempleo.com de abril de 2002 a abril de 2003.
La importancia que el mercado concede a otros idiomas extranjeros es mucho menor. La segunda lengua más valorada es el francés, pero sólo es un requisito presente en el 9% de las ofertas que demandan idiomas. Tras el francés, son valorados el alemán, portugués e italiano.
Asimismo, la demanda de lenguas autonómicas se concentra en las comunidades autónomas bilingües. En Cataluña, por ejemplo, una de cada cuatro ofertas solicita catalán. El País Vasco es la segunda comunidad que más demanda su lengua vernácula, presente en el 10% de su oferta de empleo.
Aunque la formación de posgrado no es un requisito tan frecuente como los idiomas para acceder a un puesto de trabajo, las empresas cada vez la tienen más en cuenta en sus procesos de selección. Concretamente, el 3,74% de las ofertas valoran expresamente este tipo de formación. De todas ellas, el 42% demanda programas en administración y dirección de empresas, popularmente conocidos como MBA, y el resto, el 58%, se decanta por otros programas más especializados.
María Benjumea, directora de Círculo de Progreso, explica así cuáles son los beneficios de esta formación: “Por un lado, facilita el acceso al primer puesto de trabajo y, por otro, da un empujón a la carrera profesional de los más veteranos. En el primer caso, es un elemento diferenciador entre las candidaturas de todos aquellos que no tienen experiencia, pues para los puestos de trabajo que exigen entre seis meses y un año de experiencia laboral el currículum de un candidato sin experiencia y sin posgrado se desdeñará, mientras que el de aquél que haya cursado un posgrado, aunque tampoco haya trabajado antes en un puesto similar, será tenido en cuenta”.
Fuente: Infoempleo.com