
En los últimos años el término "logística" ha comenzado a calar profundamente en el sector del transporte de mercancías por carretera, de tal suerte que se ha llegado casi a "envilecer" dicho término. Hoy vemos por la carretera continuas referencias a grupos logísticos, empresa de logística integral, incluso en el periódico encontramos referencias logísticas en las crónicas del conflicto de Iraq.
El concepto "logística" tiene un origen castrense, que ya lo utilizaban los cartagineses o los ejércitos romanos. Pero no es hasta el día "D" en la Segunda Guerra Mundial, cuando verdaderamente se desarrolla un planteamiento logístico de una intervención militar (nace el concepto actual del término); en este caso el desembarco de Normandía en el norte de Francia.
Este término castrense, se ha ido adaptando a nuestro lenguaje "civil" y sobre todo en los últimos tiempos, ha tomado una relevancia sin precedentes en el sector del transporte terrestre de mercancías por carretera.
La logística, estudia, analiza y optimiza los flujos de materiales y de información de toda la cadena logística, desde el proveedor hasta el cliente. Esta definición moderna, representa todo el engranaje que existe desde el aprovisionamiento, la producción hasta la distribución física, el transporte y la satisfacción del cliente. Es un término globalizador: multitud de operaciones, gestiones, transacciones, etc en un solo concepto.
Por eso hoy la logística se configura como un área estratégica de las empresas y no operativa.
Una buena logística reduce los costes de las empresas en un porcentaje muy importante. Un solo dato: entre el 15% y el 30% del coste de un producto, es coste logístico. De ahí que el director de logística ya se esté integrando en los Comités de Dirección o Juntas de Dirección de empresas, con dependencia directa de la Gerencia o de la Dirección General.
Pero ¿qué representa el transporte terrestre de mercancías en este concepto? Si analizamos la realidad europea, vemos que el transporte terrestre de mercancías por carretera representa el 44% de los modos de transporte frente al 8% que representa el ferrocarril o el 4% que representan las vías navegables. Es decir, el transporte terrestre de mercancías por carretera es un eslabón más (y quizá de los más importantes) en esta cadena.
El concepto "just in time" es inconcebible sin el transporte terrestre de mercancías por carretera. El montar vehículos sin stock o sólo con el necesario para montar 2.000 turismos/día, sólo es posible con la aplicación de este concepto y el del transporte de mercancías por carretera, que lleva las piezas directamente a las cadenas de montaje.
Otro concepto muy vinculado al transporte por carretera y a la logística, es el "cross docking". En este caso el transporte es directo sin necesidad de poseer un número importante de almacenes. Aquí de nuevo el transporte por carretera gana la batalla a cualquier otros modos de transporte.
En conclusión, si bien es cierto que debemos cada día inclinarnos por un usos más racional de los distintos modos de transporte, es obvio que en la actualidad, el concepto de logística no puede completarse ni desplegar toda su globalidad sin el de transporte terrestre de mercancías por carretera.
De ahí que los responsables de estas áreas estratégicas en las empresas sean conscientes de ello; pero esto no puede ser por otro lado, un cheque en blanco para los transportistas de la carretera. Las actuales infraestructuras están a punto de "colapsarse". Será en gran medida, trabajo de los directores de logística, el que esto no ocurra y que allá por el año 2.010 estemos ante una realidad, que no sea otra, que la convivencia entre los distintos modos de transporte, regidos por los criterios de libre competencia.
Fernando R. Ortega Vallejo
Director Jurídico
Grupo Multauto
www.multauto.es