
La administración económica de Alan Greenspan ha adquirido un significado casi bíblico, y sus logros son algo digno de estudio para cualquier estudiante MBA que se precie.
Su reinado como presidente de la Reserva Federal, que finaliza en enero es legendario. Seguir sus pasos podría ser un infierno. No envidio al sucesor de Alan Greenspan, ni el horizonte que tiene por delante", ya que superar su éxito es cualquier cosa menos fácil.
Pero voy a ir más allá. Los potenciales sucesores están siendo examinados por expertos y economistas, y fuentes internas de Washington están esperando que el President Bush diga a quien nombra. Considerada como la persona más influyente por la mayoría de los observadores de Washington, no les seduce la idea de quedarse sin Greenspan, que ha llevado la economía nacional hacia adelante. Y eso no es una proeza pequeña, de eso estoy seguro.
Los potenciales sucesores incluyen a Robert Rubin, antiguo Secretario de Hacienda y director de Citigroup; Donald Kohn, gobernador federal; Ben Bernanke, presidente del Consejo de Asesores de Economía; Martin Feldstein, presidente del Departamento Nacional de Investigación Económica; y Roger Ferguson, gobernador federal.
¿Pero tendrá cualquiera de ellos el toque mágico de Greenspan? Bueno, empecemos por la realidad. Greenspan está en su quinto mandato, y su manipulación autoritaria de tipos de interés ha sido el motor para mantener la economía estable.
Y Greenspan lo ha estado haciendo durante algún tiempo. Ha sido nombrado presidente por Reagan, Bush, Clinton y Bush (Fue nombrado para este puesto por el Presidente Reagan, después de que el entonces presidente Paul Volcker dimitiera).
Se graduó “summa cum laude” por la Universidad de Nueva York en 1948, consiguiendo una licenciatura en economía. También posee un Master y un doctorado en economía por dicha universidad. Greenspan ha recibido títulos honorarios de las universidades de Harvard, Yale, Leuven (Bélgica), Notre Dame, Wake Forest, y Colgate.
Ahora, no hay nada más que decir. Hay muchas personas cualificadas, pero ninguna muestra ese algo que ha hecho la etapa de Greenspan tan convincente. Llámalo culto a la personalidad.
Considera que hace la mayoría de su trajo en la bañera cada mañana. Todavía hace el borrador de sus discursos a mano. Estudió clarinete en la Juilliard School of Music y tocó el saxofón en una banda antes de estudiar para convertirse en economista (se evitó la actuación en el "Saturday Night Live" hecha por Clinton y Al Gore). Fue director de política nacional para la campaña de Richard Nixon, pero rehusó a un puesto a jornada completa en su administración. En 1998, fue “El hombre del año” para la revista Time.
Así que, ¿qué pasa con los posibles sucesores? Yo estoy con Rubin, indiscutiblemente una de las mejores mentes, pero mi dinero está con Bernanke.
Fuente : US Banker
www.us-banker.om
Traducción: todomba.com