
John Gardner, en su libro “On Leadership” describió a Douglas MacArthur como un estratega brillante, un administrador con visión de futuro y exuberante. MacArthur desarrolló una lista de preguntas que le guiaran en su deber como líder. Estos principios pueden ser aplicados a cualquier situación de liderazgo:
¿Interrumpo a mis subordinados con preguntas o comentarios, o les hago fortalecerse o les animo?
¿Tengo el coraje moral de librarme de subordinados que han probado no ser aptos más allá de toda duda?
¿He tenido todos los ánimos, incentivos y estímulos para salvar a los débiles y los que se han equivocado?
¿Conozco el nombre y las referencias de un número máximo de subordinados de los que soy responsable? ¿Les conozco personalmente?
¿Estoy familiarizado completamente con la técnica, las necesidades, los objetivos y la administración de mi trabajo?
¿Pierdo los estribos con las personas?
¿Actúo de tal forma que mis subordinados quieren seguirme?
¿Delego tareas que deberían ser mías?
¿Hago todo por mi mismo y no delego nada?
¿Hago progresar a mis subordinados poniendo en cada uno de ellos tanta responsabilidad como puedan soportar?
¿Estoy interesado en el bienestar de cada uno de mis subordinados, como si fueran un miembro de mi familia?
¿Tengo tranquilidad de voz y la manera de inspirar confianza, o soy propenso a ser irascible y excitable?
¿Soy un ejemplo constante para mis subordinados de carácter, forma de vestir, porte y cortesía?
¿Tengo tendencia a ser agradable con mis superiores y mezquino con mis subordinados?
¿Está mi puerta abierta para mis subordinados?
¿Pienso más en puesto que en trabajo?
¿Corrijo a un subordinado delante de otros?
Fuente: Leadership Now
www.leadership.org
Traducción: todomba.com