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La habilidad del CEO y el pago excesivo: ¿Una división en el gobierno corportativo? PDF Imprimir Enviar a un amigo
sábado, 04 de junio de 2005
STANFORD GRADUATE SCHOOL OF BUSINESS —¿Qué tienen Disney, AT&T, Exxon, y Verizon en común? Basedo en la actuación económica y en lo que pagaron a sus CEOs de 1991 a 2002, un nuevo estudio académico argumenta que todas estas firmas estaban dirigidas por CEOsa los que se les pagaba demasiado. Estas firmas, dicen los investigadores, están entre un grupo de compañías dirigidas por CEOs cuya paga está negativamente relacionada con su habilidad en el trabajo: Los CEOs parecen ser recompensados — en la mayoría de los casos, bastante ampliamente — por su mala actuación. A Michael Eisner de Disney, por ejemplo, se le pagaron 38 millones de dólares por encima del promedio de la industria, cuando en tres de seis años la actuación de la compañía decayó en relación con otras firmas de la industria del entretenimiento.

"Últimamente ha habido preocupaciones legales acerca de la paga de los CEO," dice el catedrático de Stanford Robert Daines. En 1992, el promedio de lo que ganaba un CEO era de 2,7 millones de dólares. En el año 2000, el promedio de la paga para estos CEOs se había incrementado más del 400 por ciento, a más de 14 millones de dólares. Cuando se compara la paga de un trabajador medio, el incremento era incluso más dramático: En 1992, se les pagó a los CEOs 82 veces la media de los trabajadores no cualificados; en 2004, se les pagó más de 400 veces esos salarios.

"Barry Bonds gana un montón de dinero porque es un gran jugador de béisbol. En general, los jugadores mejor pagados son también los que tienen más destreza," dice Daines. "La principal cuestión es: ¿Está funcionando el mercado laboral de la misma manera? ¿Ganas más dinero si eres mejor en ello? ¿O no es correcto el mercado para la paga de los CEOs, en el que los CEOs reciben una paga más alta por algo además de la habilidad, como el tener amigos en la junta directiva?"

Daines, catedrático de Derecho de Empresa en la Escuela de Derecho, da una cita de cortesía en la Escuela de Negocios, estudió la relación de la paga a los ejecutivos por la habilidad ejecutiva. En una conferencia reciente, él y sus colegas de la Universidad de Pennsylvania y de New York University concluyeron que particularmente en las grandes firmas, un salario alto no significa necesariamente que el CEO sea más competente que sus iguales.

La primera cuestión surgió cuando la Stanford Law School estaba buscando un nuevo decano. Algunos miembros de la facultad se preguntaron si la elección de un decano verdaderamente marcaba una diferencia en la actuación de la institución. "Nos preguntábamos: Quizás la escuela lo hará bruscamente, no importa quien sea elegido como decano," dijo Daines, añadiendo que ere un paso natural de esa cuestión, preguntar si los CEOs individuales importaban a las compañías que lideraban.

Primero, los investigadores definieron un modo de medir la habilidad del CEO. Aunque muchos estudios han examinado la relación entre la paga del CEO y la actuación de la compañía, Daines y sus colegas querían aislar la evidencia específica de la competencia ejecutiva. Después de todo, la actuación de la compañía puede depender de un número de factores más allá del poder de un CEO individual: la economía, restricciones reguladoras, o condiciones de la industria, por decir unos cuantos.

Decidieron que una firma dirigida por un CEO habilidoso debería hacerlo mejor consistentemente que sus iguales de la misma industria. Más específicamente, un CEO habilidoso debería seguir con la buena actuación anterior de la compañía y cambiar radicalmente la actuación pobre. A la inversa, un mal CEO sería más probable que continuara con una actuación pobre y cambiar radicalmente los éxitos anteriores de la compañía.

Los resultados fueron muy instructivos: El estudio, que revisaba la paga del CEO y la actuación económica entre los años 1991 a 2002, encontró que en las firmas pequeñas, los CEOs a los que se les pagaba más alto eran más habilidosos que los homólogos de su industria. La correlación es incluso más fuerte si la firma tiene grandes accionistas o si al CEO se le ha pagado en acciones. Al contrario, la paga es más probable que sea negativa relacionada con la habilidad en firmas más grandes. “En muchas firmas grandes, los ejecutivos a los que se les paga más alto realmente actúan peor, ” dijo Daines.

Este era especialmente el caso cuando el negocio estaba obligado por lo que Daines llamó "restricciones ambientales": regulaciones, límites en gasto de capital, o un clima muy competitivo. "Algunos CEOs tienen un montón de opciones que considerar, a la vez que hacen inversiones y otras decisiones estratégicas. Otros están más restringidos," dijo Daines. ¿Cuál es la lección? "Cuando los directivos pueden hacr menos para afectar a los resultados de la firma, hay menor razones para pagarles salarios altos," dijo Daines.

En efecto, el estudio identifica las clases de firmas donde la paga alta pudiera tener sentido, así como aquellas en las que el dinero es quizás malgastado. En firmas más grandes, especialmente aquellas con muchas restricciones en las decisiones de los CEOs y sin grandes accionistas para vigilar las cosas, no parece tener mucho sentido pagar salarios altos desorbitados. En firmas más pequeñas — particularmente con un gran accionariado — el dinero extra pagado a los CEOs parece ser una inversión mucho mejor, y los CEOs altamente pagados parecen hacerlo mejor, sugiriendo que paga y habilidad están vinculados en dichas firmas (como están generalmente vinculados en el béisbol profesional). En tales firmas, la compensación alta no indica una ruptura en el gobierno de la firma.

Realmente, un resultado muy interesante del estudio es que el incentivo de la paga importa enormemente en casos en donde hay un volumen de negocios del CEO en compañías con actuación pobre. Si al nuevo CEO se le paga más que a su predecesor y si la paga está ampliamente basada en el incentivo, el nuevo jefe es más probable que revierta la pobre actuación anterior.

Finalmente, el estudio descubrió que los inversores harían bien en prestar atención a que firmas están pagando a sus CEOs en proporción a la habilidad. Si, de hecho, una compañía ha contratado a un buen CEO que valga el dinero que se le paga, entonces esa firma representa una buena oportunidad de inversión. Un portfolio que contenga los datos de firmas con CEOs efectivos s los que se les paga altamente — y vende esos datos de compañías dirigidas por CEOs a los que se les paga pobremente —genera una tasa de retorno anual del 8 por ciento por encima del mercado y otros portfolios que controlan características de riesgo. Por lo tanto, entender que firmas están dirigidas por CEOs con una habilidad alta, pudiera ser altamente lucrativo para los inversores que deciden que datos se guardan o venden.

Daines sugirió que esto pudiera explicarse por la teoría de la "cucaracha": Donde veas una cucaracha, puedes suponer que hay más. "Quizás pagando al CEO demasiado en relación a su nivel de habilidad es una señal de problemas mayores con la compañía," dijo. "Hay evidencia de que la información contenida en la paga del CEO pudiera potencialmente ser usada para comprender la inversión en las compañías."

Una teoría es que tales CEOs se les paga de más tienen demasiada influencia sobre la junta directiva que debería estar controlándoles en nombre de los accionistas y con demasiada influencia sobre el comité que les paga. Por lo tanto, los CEOs son efectivamente capaces de fijar su propia paga y tergiversar su contrato de compensación. Desde esta perspectiva, la paga del CEO es el producto del mal funcionamiento del gobierno corporativo.

Además, tener un único stock tiende asegurar que la habilidad del CEO y la paga están en relación. "Si tienes un accionariado grande, las cosas parecen funcionar mejor. Alguien que se cuide del management puede marcar la diferencia," dijo Daines. Y en esos casos donde la habilidad y la paga están realcionados, el incentivo de la paga tiende a fortalecer ese vínculo. "El incentivo de la paga no parece funcionar en muchos casos,"dijo Daines.

Fuente: Stanford Graduate School of Business
www.gsb.stanford.edu
Traducción: todomba.com
 
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