
El presidente de la CEOE considera que la nueva modalidad podría pactarse a través de los convenios colectivos en lugar de fijarse por ley
MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO
MADRID. El presidente de la CEOE, José María Cuevas, adelantó ayer la intención de su organización de proponer en el proceso de negociación de la reforma laboral un contrato temporal de duración mayor a la actual. La intención es que los trabajadores encuentren mayor estabilidad con este tipo de contratos, sin que los mismos tengan un carácter indefinido.
Cuevas precisó que el nuevo contrato de duración determinada afectaría a la modalidad por «obra o servicio». Ya a finales de año, fuentes consultadas por ABC en la organización empresarial barajaban la propuesta de un contrato temporal cuya duración fuera de tres o cinco años. Esta idea era entonces defendida por organizaciones adscritas a la CEOE, como la patronal del automóvil, Anfac.
El presidente de la CEOE, tras pronunciar una conferencia organizada por el Club de Alta Gestión, dijo que la duración del nuevo contrato debe coincidir con un periodo de producción de modelos o productos, como en el caso de los fabricantes de automóviles, una idea que puede hacerse extensible a otros sectores. Con ello, argumentó Cuevas, se frenarían problemas como el de la deslocalización de empresas. Además, consideró que este contrato temporal podría crearse a través de la negociación colectiva y no por ley.
En su conferencia, Cuevas volvió a mostrar la preocupación de los empresarios por la pérdida de competitividad. Para solucionar este problema propuso un decálogo de propuestas, que supondrían modificaciones a aspectos como el fiscal (el tipo del impuesto de sociedades debe reducirse), infraestructuras, internet, sistemas educativo y formativo, o defender la unidad de mercado frente a cualquier reforma constitucional o estatutaria. Y en el ámbito laboral, Cuevas, aunque con cautela, se refirió a la necesidad de eliminar la «rigidez del mercado de contratos indefinidos».
El «recargo» de la Seguridad Social
También calificó de «flagrante» la carga que supone para las empresas los costes laborales extrasalariales, en referencia a las cotizaciones sociales a la Seguridad Social, que suponen un «recargo» del 33% cuando en países como Estados Unidos este gasto es del 9% y en Dinamarca del 0,4%.
Ante el nuevo contrato propuesto por la patronal, UGT advirtió que con se «consagraría la precariedad en el empleo», mientras CC.OO. dijo que las propuestas deben plantearse en la negociación y no empezar el proceso a través de los medios de negociación.
UGT también aprovechó ayer para insistir al Gobierno que en la nueva reforma laboral «no toca hablar de despido». Su secretario de Acción Sindical, Toni Ferrer, dijo que «el diagnóstico» del Gobierno sobre la reforma laboral «está equivocado y errado», y advirtió que si persiste en su error de potenciar el contrato de fomento del empleo (con un coste de despido más barato) «se alejaría de su compromiso electoral» de cambiar el modelo productivo y dar estabilidad al empleo. Y concluyó asegurando que la negociación abierta «no pasa por recortar los derechos de los trabajadores y colocar al despido en el centro de la discusión», informa Efe.
Fuente: ABC
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