La revolución femenina despertó en los años 70 y logró entre otras cosas mayores oportunidades para las mujeres en el campo laboral. Sin embargo, los derechos ganados durante estas décadas no parecen ser tantos como los deberes. La sociedad actual exige a la mujer de hoy ser excelente madre, una profesional competente y una esposa guapa y ejercitada por el gimnasio. A esto habría que sumarle la importancia que tiene la formación continua para obtener un buen puesto de trabajo. Muchas son las que logran destacar en todos y cada uno de estos ámbitos, con una buena organización y la ayuda de sus parejas o familiares.
Cada vez son más las madres trabajadoras que deciden estudiar un postgrado. Y es que saben que el mercado laboral actual lo exige para ser un profesional competente y bien remunerado. Un estudio realizado por la consultora ICSA, demuestra que los egresados de los estudios posgrado tienen una diferencia salarial de hasta 20 000 euros al año, en relación con los titulados universitarios.



