PREMIERE clasifica los mejores miniestudios, las compañías que transforman presupuestos pequeños en algo creativo.
Por Anne Thompson
Cada enero, montones de ejecutivos encargados de las adquisiciones de las compañías de distribución van al Festival de Cine de Sundance, armados con teléfonos móviles, PDAs, y un listado de películas en venta. Han leído los guiones, han comprobado la reacción del público y de la crítica, y después intentan atraer a los cineastas. ¿Pero como deberían escoger los directores y los productores el lugar perfecto para sus trabajos? Pueden escoger el dinero de los expertos en Oscars de Miramax, pero después corren el riesgo de terminar en una estantería. O pueden ir a Fox Searchlight, que compra menos películas pero que actualmente está consiguiendo el interés de miles de aficionados al cine en todo el país. Or pueden unirse con las más o menos de confianza de United Artists o Sony Pictures Classics. Hay una miríada de opciones de distribución. Sólo recuerda: los más grandes no son siempre los mejores, e “independiente” puede ser un término relativo.



