La vuelta a las raíces de las escuelas de negocios.

Recientemente, Andrew Ainslie, nombrado decano de la escuela Simon en la Universidad de Rochester hace siete meses, ha concedido unas palabras al popular periódico Financial Times. Actualmente, Andrew dice encontrarse en una misión de vuelta a las raíces de la enseñanza para los negocios, ya que, según afirma, alejarse demasiado de dichas raíces supone un riesgo.

“Es realmente importante concentrarse en el full-time MBA, ya que muchos hemos dejado de acerlo. Cuando la gente habla de las cinco mejores escuelas de negocios, hablan sobre cómo está clasificado su programa MBA”, dice Ainslie.

A pesar de ser ésta una perspectiva que pueda causar cierta controversia en la actualidad, el profesor Ainslei lleva consolidándola y aferrándose a ella durante toda su trayectoria académica y profesional. Mientras que los programas MBA se han diversificado y especializado en distintas materias para compensar el peligro que supone este distanciamiento de lo que es tradicional, Anslei prefiere apostar por el full-time MBA de la escuela Simon y permitir que este crezca. Por otro lado, también insiste en la importancia de la experiencia laboral previa a la realización de uno de estos programas, ya que su predecesor había ampliado el programa para estudiantes con poca o ninguna experiencia.

Considera que con esto, Simon podrá volver a colocarse entre las 20 mejores escuelas de negocios de Estados Unidos ya que parece haber perdido fuerza en los últimos años. Su deseo es recuperar los 200 alumnos anuales de hace unos años frente a los 130 que reciben en la actualidad, incluso superar ese número alcanzando los 240.

La variedad de programas ofertados por la escuela Simon has sufrido un atenuamiento desde la llegada al decanato del profesor Simon. A pesar de que él considera que ciertos máster son importantes, su función es distinta la de los MBA. “El propósito de los programas máster es generar ingresos. El propósito de un MBA es generar reputación”.

Fuente: Financial Times.